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19/2/10

Nada que decir?

Después de casi un mes sin gota de inspiración he decidido empezar a escribir sin saber aún lo que quiero decir. Como algunos saben, perdí mi celular la semana pasada. Así que toda la semana he estado regresando a casa sin música, sólo mirando por la ventana como solía hacerlo antes de tener celular con cámara y mp3. A veces se me olvida que mi lap y mi celular ni son parte de mi cuerpo ni tienen vida. Y es tal vez por eso que me da por ponerles nombres. Igual que a casi todo lo que pasa por mis manos con lo que llego a encariñarme, sea que esté vivo o no. Por un tiempo me dio por ponerles a mis hijos (mascotas) nombres de comida, empezando por un pez beta que se llamaba Bocadito. Antier llegó a casa una pequeña rata macho de máximo 3 meses, y mi novio le puso de nombre "Muffin". Es una rata, vil rata, color gris rata. Y es genial, está precioso!!
En cuanto recupere mi celular o consiga una cámara le tomo fotos.

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5/1/10

Petra la Rata



La primera vez que te cargué tenía miedo de que me mordieras. Asomabas la nariz por la esquina de la caja de zapatos, y yo me moría de ganas por llegar a mi casa y poder liberarte en tu nueva casa para poder verte bien. Fue mi hermano quien te cargó primero, tengo fotos de eso. Te veías confundida, y eras bonita. Cuando me pidieron que te adoptara me dijeron que eras una buena rata, muy sociable y dócil. A la semana de estar contigo me di cuenta de mucho más que eso. De tu inteligencia, mayor que la de una rata normal, de tu forma de mirarnos convencida de que sabías hablar español, de la forma en que nos seguías desde el borde de la mesa como gritando "cárgame!!!" (estoy segura de que le tenías miedo a las alturas), de la forma en que luchabas contra la reja de tu casa para salir y estar con nosotros. ¿Qué haré con tu casa vacía? Cuando la veo solo puedo pensar en que planeaba comprarte una nueva la próxima semana. Tenía ya el dinero... ¿en qué lo gastaré?. La caja en la que hoy te vas es un poco diferente. Un poco más oscura, un poco más fría. Ya no asomas la nariz por las esquinas, la gente en el camión te mira pensando que eres sólo una caja. Me gusta pensar que te veré de nuevo un día de estos... Te vas y me dejas sola, con una casa vacía y un bonito recuerdo. Pero una casa vacía siempre es una casa vacía...