29/5/10

Sin título

¿Qué pasa cuando sabes que tienes algo que hacer, pero tienes tan pocas ganas que ni siquiera te acuerdas de qué era eso que estás olvidando?

16/5/10

Don't call me up!

Yo no pido que me perdones. Y aunque no lo creas tengo mucho que perdonarte. No te dare explicaciones, no tratare de convencerte de no odiarme. Al fial el que se arruina el higado eres tú y no yo. Te diré que en algún momento me dolió que no vinieras. Los primeros meses te esperaba en la puerta de mi casa, trataba de recordarte de buena manera, de recordar todo lo tuyo. Alguna vez pensé en escribirte, saber qué fue de tu vida. Pero uno se cansa, y ya son más de tres años de todo esto. Tuviste tus oportunidades, tuve las mías y los dos actuamos a veces incoherentemente, infantilmente. Los dos tenemos razones para odiarnos, razones para estar enojados. Lo que no veo es una razón para pedirte perdón, para volver a tí y pedirte que me perdones, decirte que me perdones. Ya no, nunca más. Al final me harté de buscarte, de quererte y no tenerte. Me cansé de esperar tus llamadas, tus mensajes, de buscarte entre la gente, de ir a los lugares que frecuentabas y buscarte. Me cansé de ti. Estoy harta de ti. Yo no te odio, nunca te odié. Francamente no espero de ti la sensatez de dejar todo esto ir, pero te lo pido. Déjame ir, no me escribas más, no me busques más. No vale ya la pena. No vale la pena seguir pensando que todo podría haber estado bien, no vale la pena seguir esperandote en la puerta de mi casa como si siguiera siendo la niña estúpida que conociste. No eres tú mi principe azul, esos no existen. Exisitimos humanos que se equivocan. Y me equivoqué al pensar que tú eras mi principe azul. Te quiero fuera de mi vida ahora. Te quiero fuera de mi mente, fuera de todas mis listas de gente, de contactos. Quiero no volver a escuchar/leer tu nombre en mi vida. Quiero que te marches y no dejes ninguna huella. Quiero que me dejes ser feliz. Tendré mi casa blanca, mis dos hijos y mi perro. Tú ya no estás en ese sueño. Nunca lo estuviste...
Jamás te amaré como lo amo a él. Jamás me amarás como él me ama.

7/5/10

Carta que nunca llegará a su destinatario...

Sometimes you make me feel worthless. Some times i wish i was a little more like Carla, some times I even envy her. I wish i could remember everything you say to me, and is not that I dont want to, or that i dont pay atention. Sometimes is just that you don't make me feel i'm good enough. or i don't wanna believe i'm good enough, cause i have no reason to do so. Some times you make feel stupid, and i know you don't do it on propose. May be that's why it hurts me so. I never had a friend before, may be because i didnt want to. i'm sorry... i wish i could do better, but i'm just not like her. I'm just not good enough, which doesnt mean i dont want to, or i don't try to.

Hoy no me hago responsable de mis palabras... quisiera tener el valor para descargarme directamente en la ventana de msn... ¿Será esa la razón por la que moriré sola? ¿Que soy una cobarde?

6/5/10

Pretendamos que nunca pasó



Llegué y me senté en una banca solitaria. Fingí que esperaba a alguien. Miraba de un lado a otro, como buscándote. Traté de fingir que eras tú, cuando alguien se acercó a pedirme fuego. Fingí haber quedado contigo, a una cuadra del café donde te conocí. Como si así se fueran a calmar mis ansias. Como si así, hubiera sido menos grave, menos poco conveniente, encontrarte una vez más. Ayer, llegué a Coyoacán y me senté sola en una banca. Como si fueras tú quien llegaría a tocarme el hombro y preguntar "¿Te conozco?". Así que fingí esperarte a una cuadra del lugar donde te conocí. Al pasar por ahí no pude evitar notar que ahora es una estética. De esas que llaman "unisex" y es atendida por hombres claramente homosexuales. Vaya irónica coincidencia. Pero fingí que seguía siendo aquél café. Aún a veces me asomo por mi ventana como si en cualquier momento fueras a llegar a lanzarle piedritas. Con la plena conciencia de que, si eso llegara a pasar, la cerraría con fuerza y me alejaría de ahí. Ayer pasé un rato fingiendo que te esperaba... con la esperanza de nunca más volverte a ver.

5/5/10

Letras

Una vez más, culparé a Winamp por la elección de la canción de esta noche


Soy como la chica que, a propósito, deja las cortinas abiertas cuando regresa a su habitación después de bañarse. Y es impresionante todo lo que las letras pueden lavar. Y todo lo que saben desnudar, con toda la delicadeza (y la fuerza) de las manos de un italiano. Es increible todo lo que 27 líneas son capaces de dibujar. Construyen y destruyen a placer cantidades incontables de mundos inexistentes, y aún no son suficientes para delinear y/o definir un mundo que ya existe...

29/4/10

Amigos?

Dolía cuando la gente que odiaba (y me odiaba) decía cosas para insultarme. Pero nunca dolió más allá de la piel y la sangre. Y sí, duele, cuando un casi desconocido grita cosas que sabe que hieren. Pero es peor, mucho peor, cuando es un amigo el que lo hace. Él, que sí sabe qué es lo que te hiere. Cómo, dónde y porqué te hiere. Y hiere en el alma. Eso sí que duele. Pero, ¿Qué hace uno en estos casos? ¿Debo dar la vuelta y caminar adelante como siempre he hecho? No lo sé, tú dime. Lo malo al caso es que me he cansado de huir. Me he cansado de los contactos de msn que jamás pasan de ser direcciones de correo. Borrables. Sustituibles. Intercambiables. Vacías.

Me pregunto si algún día tendré el valor para descargar mi dolor directamente en la ventana de msn... me pregunto si algún día seré capaz de tener amigos normales...

26/4/10

Renuncio a mi libertad

La soledad es una cosa a la que uno suele acostumbrarse. Como al silencio o a la tristeza. Y no es que uno la extraña, sino que es extraño cambiar de mundo. Es curioso cómo muchos podemos pensar que la soledad puede ser compañera. Creo que todos aquellos que en algún momento estuvimos solos llegamos a considerarla una persona. Una mujer, de esas que besan con veneno. Pero un beso siempre es un beso, y cuando el silencio embiste no queda más que cerrar los ojos y dejarse llevar. Lo curioso al caso es que, a pesar de haber dicho antes tantas veces que le temía a la soledad, me doy cuenta ahora de que nunca fue así, sino que al contrario, temía no tenerle miedo. Y quedarme sola. Es por eso que hoy, después de tantos años, sé que nunca estuve sola, y por lo tanto no hay manera de que en el futuro vuelva a estarlo. Es por eso que hoy, después de tantos años, renuncio con gusto a mi libertad.


Libertad

21/4/10

Volver



Llego a casa y enciendo la lap, preguntándome si pasaré esta noche sola. Ésta es una de esas noches en las que extraño escribir poesía. La cosa es que, como ya lo he dicho antes, cuando todo va acorde al plan no queda mucho qué escribir. No, no digo que mi vida sea monótona. Tampoco digo que no lo sea. Digo que siento que comienzo a olvidar cómo era quedarme despierta noches enteras como hacía antes. ¿Será que ya me estoy volviendo vieja?, y al final la responsabilidad me alcanzó... Nunca me imaginé a mi misma trabajando en algo en lo que mis manos no se mancharan de tinta. O algo en lo que hacer ruido en el trabajo estuviera prohibido. Ni en el cubículo de una oficina, mirando el reloj esperando a que den las ocho para salir volando. No, ese nunca ha sido mi plan de vida. Y no diré que nunca lo será, porque alguna vez alguien me dijo que siempre que uno dice nunca, eso a lo que uno dijo nunca resulta no ser tan nunca como uno supuso que sería. Y hasta la fecha no he podido probar lo contrario. Me asusta un poco no conocer el futuro. Llega a molestarme cuando me dicen que un día tendré que madurar y dejar de pintar mi pelo de rosa y mis uñas de negro. Y me pregunto si algún día caminando en la calle encontraré a esos que me hicieron dudar del camino que elegí, y podré decirles en la cara que logré, con el cabello rosa, todo y un poco más de lo que me propuse. Y me asusta que pueda pasar lo contrario. Porque hoy me di cuenta de que esa parte poeta de mí está muriendo poco a poco. Y yo no quiero dejarme morir, pero tampoco quiero volver a ser la caricatura de mí que un día fui.