En cuatro horas aproximadamente, si pasa igual que ayer y antier, el cielo se teñirá de rosa. Si tengo suerte, estaré despierta y podré verlo desde la ventana de mi cuarto. O... tal vez será mala suerte, pues significaría que no pude dormir de nuevo. No creo que sea bueno, hay quien dice que las desveladas sacan arrugas... tal vez no sería tan malo, dejarían de pedirme el ife para comprar cigarros. O entrar a un bar sin credencial ni mi madre. Claro, como si tuviera con quién ir a un bar. "¿Cuántas veces en la vida se puede ser joven?", y poder faltar a la escuela con solo fingir un resfriado. Y que en la mañana alguien lleve caldo de pollo a la cama, y ser feliz jugando con un par de cubos con imanes, ver la tele sin preocuparse por entregar un proyecto, sin tener que pensar en el futuro. Yo no quiero ser joven, aún lo soy; yo quiero tener nueve años eternamente. Recuerdo a cierto idiota que pensaba que sería genial ser diferente, volverse loco. Me da lástima porque sí lo logró, una sobredosis de no recuerdo qué droga le causó un derrame cerebral. Perdió el control de todo el lado derecho por poco menos de un año, y se volvió bipolar. Y bipolar en serio, no como cierta idiota que conozco (o creo conocer) que vive lamentándose por pendejaditas. Se llamaba Diego, no he sabido nada de él desde hace tiempo, aunque no es que me interesara mantener contacto con él. Me decía todo el tiempo que odiaba eso en lo que se había convertido, que volverse loco fue lo peor que le pudo haber pasado en la vida. Si lo hubiera conocido antes del "accidente", seguramente le habría advertido que todos los locos que conozco, odian ser lo que son. Sin embargo no creo que todos los tipos de locura sean malos, debe haber forma de volverse loco para olvidarse del mundo, para no saber nunca nada, tener nueve años hasta la muerte. Me pregunto qué pasaría si alguien que nació diferente, de un día a otro conociera la cordura, ¿se arrepentiría de dejar el mundo en el que nació, de volverse normal?, ¿sería posible que fuera feliz sin su locura?.
Usualmente no me gustan las películas de ciencia ficción, pero hay algo de Matrix que me ha causado problemas existenciales, cuando Morpheo le ofrece a Neo decidir si quiere saber o no qué es la matrix, y le extiende una píldora azul y una roja. Un consejo, si quieres no me escuches: Siempre elige la azul, siempre.