Nunca me vi a mi misma como una persona sociable. Pocas veces intenté serlo, y lo único que logré entonces fue hacer el ridículo. A decir verdad nunca me molestó ser lo que soy. Pero tampoco me considero tímida. Es sólo que a veces se me olvida que no todo el mundo entiende las cosas raras que yo hago. Raras como, de la nada, agacharme al piso a fotografíar las pequeñas jacarandas violetas que poco a poco van perdiendo su vida, su color. Me recuerdan tanto a mi. Durante casi todo el año son árboles normales. Sin nada qué ofrecer. En el invierno aparentan estar muertos. Más muertos que muchos otros árboles. En otoño y en verano son verdes, Muchos podrían decir que no son jacarandas (los que no las conocen). Pero en primavera explotan, en morados y violetas alucinantes. Es difícil no darse cuenta cuando se pasa por debajo de una de ellas. Ya sea por las flores en el piso o por su olor dulce que tanto me emociona. Se parecen tanto a mi... muchos podrían decir que es otro árbol sin chiste.
¿Por qué será que no me dan ganas de releer cierto post que dice eso
que no debo hacer?
que no debo hacer?
