
¿Has visto alguna vez desbaratarse a las nubes? A medio día son bolas de algodón blanco, firmes y unidas, con colores grises y azules. Pero al atardecer, cobran vida. Se desmoronan, se aplastan, se convierten en esos pedazos de algodón de dulce que se ven volando en las ferias. ¿Las has visto? ¿Alguna vez de niño intentaste atraparlas? ¿Y lo lograste?... Entonces sabes cómo se siente comerse una nube del atardecer. Y si no lo recuerdas, deberías volver a hacerlo... ¿Cuándo vamos?


