Llego a casa y enciendo la lap, preguntándome si pasaré esta noche sola. Ésta es una de esas noches en las que extraño escribir poesía. La cosa es que, como ya lo he dicho antes, cuando todo va acorde al plan no queda mucho qué escribir. No, no digo que mi vida sea monótona. Tampoco digo que no lo sea. Digo que siento que comienzo a olvidar cómo era quedarme despierta noches enteras como hacía antes. ¿Será que ya me estoy volviendo vieja?, y al final la responsabilidad me alcanzó... Nunca me imaginé a mi misma trabajando en algo en lo que mis manos no se mancharan de tinta. O algo en lo que hacer ruido en el trabajo estuviera prohibido. Ni en el cubículo de una oficina, mirando el reloj esperando a que den las ocho para salir volando. No, ese nunca ha sido mi plan de vida. Y no diré que nunca lo será, porque alguna vez alguien me dijo que siempre que uno dice nunca, eso a lo que uno dijo nunca resulta no ser tan nunca como uno supuso que sería. Y hasta la fecha no he podido probar lo contrario. Me asusta un poco no conocer el futuro. Llega a molestarme cuando me dicen que un día tendré que madurar y dejar de pintar mi pelo de rosa y mis uñas de negro. Y me pregunto si algún día caminando en la calle encontraré a esos que me hicieron dudar del camino que elegí, y podré decirles en la cara que logré, con el cabello rosa, todo y un poco más de lo que me propuse. Y me asusta que pueda pasar lo contrario. Porque hoy me di cuenta de que esa parte poeta de mí está muriendo poco a poco. Y yo no quiero dejarme morir, pero tampoco quiero volver a ser la caricatura de mí que un día fui.
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21/4/10
20/4/10
Celebrando
Aaaaaaaaaaaaaaah!!!!!
EEEHHHHHHHHHHHHHHHHHhhh!!!!!!!!!
uuuuUUUuUuuuuuuuuuuuu!!!!!!!!!!!!!!!!
:D :D :D :D :D :D
Veré a Sabina hoy en la noche.
EEEHHHHHHHHHHHHHHHHHhhh!!!!!!!!!
uuuuUUUuUuuuuuuuuuuuu!!!!!!!!!!!!!!!!
:D :D :D :D :D :D
Veré a Sabina hoy en la noche.
30/3/10
Lluvia, wii!!
Estaba perdida ordenando la música de mi computadora cuando un viento frío con olor a lluvia me despertó. Recordé que tengo que llevar a mi perro al veterinario, y que me sobran cigarros de la última vez que salí a Coyoacán. Me hubiera gustado prepararme un café y ver llover desde la ventana de mi cuarto, pero han sido años ya desde la última vez que salí a bañarme bajo el agua fría de la lluvia. Así que conecté mi iPod a la lap y cargué todas las canciones que acabo de seleccionar de la discografía de Sabina. Eché a la bolsa de mis jeans la cajetilla y el encendedor, le puse correa al perro, tomé mi paragüas rojo y me dispuse a mojarme los pies en los charcos. Al final, ni llovió ni me preparé un café...
11/2/10
Prohibido pronunciar su nombre
Canción elegida casi al azar por winamp... que por alguna extraña casualidad, queda.
Hoy, después de pensar mucho, mucho rato, me dije...
Comencemos por el título... No como deben estar pensando, el título de esta entrada, sino el título que encontré de la forma más curiosa imaginable en un libro cuya autora comparte título conmigo. Hoy, por alguna clase de casualidad, me encontré en una de esas librerías gigantes con pasillos y pasillos llenos de libros usados (y por consecuencia lógica, baratos). Cerca de la entrada me encontré con el tan adorado anaquel de los libros de arte. Y fue ahí donde lo ví... aunque en realidad no lo vi. Por inspiración divina estiré la mano y tomé el primer libro que se me puso en el camino. Lo siguiente fue la palabra del título: Prohibido. Lo primero que hice fue pensar en Él. "pronunciar su nombre", sí, así como el de Él. Se imaginarán que para ese momento ya había considerado adquirir las letras de esa cosa a la que llaman libro. Pero fue hasta que noté en el lomo "Anécdotas de Sofía Bassi" que me vi tentada a ponerlo en mi mochila y salir de ahí corriendo. Me faltaban sólo cinco pesos para comprarlo, y antes de preguntar si podían perdonarme cinco pesos me dijeron que ese libro tenía descuento. Brinqué hasta el cielo... Y se imaginarán cuál fue mi sorpresa cuando al salir de la librería, abrí en el libro y encontré en la solapa que esta tal Sofía Bassi no sólo escribió un libro como el que yo quiero escribir, sino que también es pintora. Sí, así como yo.
Comencemos por el título... No como deben estar pensando, el título de esta entrada, sino el título que encontré de la forma más curiosa imaginable en un libro cuya autora comparte título conmigo. Hoy, por alguna clase de casualidad, me encontré en una de esas librerías gigantes con pasillos y pasillos llenos de libros usados (y por consecuencia lógica, baratos). Cerca de la entrada me encontré con el tan adorado anaquel de los libros de arte. Y fue ahí donde lo ví... aunque en realidad no lo vi. Por inspiración divina estiré la mano y tomé el primer libro que se me puso en el camino. Lo siguiente fue la palabra del título: Prohibido. Lo primero que hice fue pensar en Él. "pronunciar su nombre", sí, así como el de Él. Se imaginarán que para ese momento ya había considerado adquirir las letras de esa cosa a la que llaman libro. Pero fue hasta que noté en el lomo "Anécdotas de Sofía Bassi" que me vi tentada a ponerlo en mi mochila y salir de ahí corriendo. Me faltaban sólo cinco pesos para comprarlo, y antes de preguntar si podían perdonarme cinco pesos me dijeron que ese libro tenía descuento. Brinqué hasta el cielo... Y se imaginarán cuál fue mi sorpresa cuando al salir de la librería, abrí en el libro y encontré en la solapa que esta tal Sofía Bassi no sólo escribió un libro como el que yo quiero escribir, sino que también es pintora. Sí, así como yo.
7/12/09
Curioso que nunca mencione la palabra "miedo"
Estoy de humor de escuchar canciones para borrachos. Pero no puedo tomar y, aunque a veces se me olvide, ya no fumo. Es frustrante. Nunca imaginé mi vida como la planeo ahora, como la visualizo cuando alguien me pregunta “¿Y cuáles son tus planes de vida?”. Nunca imaginé que echaría a la basura mi camioneta para viajar por el mundo. Me pregunto si algún día me veré obligada a trabajar en una oficina. Y estaré de acuerdo con quitarme los jeans rotos y los tenis rojos. Si tendré un horario para comer y tendré que llegar en la noche a un departamento semivacío a lavar trastes y pisos. Y tendré un horario fijo de trabajo, una casa decente y una vida respetable. Y si el día que logre tener el volvo que quiero será porque son tan viejos que ya los venden como chatarra.
Me pregunto cuándo será el día que deje de perder el tiempo y me ponga a trabajar...
Me pregunto cuándo será el día que deje de perder el tiempo y me ponga a trabajar...
29/10/09
Otoño I

La tarde se tiñe de otoño. De naranjas, azules, amarillos, rojos. Y de memorias, de primaveras, inviernos. De días de muertos y navidades. Y de pronto todo se ve tan claro... el vapor del café sobre la mesa, el humo de tabaco correteando al viento que se cuela por la ventana. El sol, que poco a poco se desvanece pero aún entibia la piel, refleja su agonía en la ventana de enfrente. Y el silencio, hace que las voces de mi cabeza reboten en las paredes de la habitación. Pero no estoy sola. Me acompañan serrat y sabina, jugando con palabras, desde las bocinas de mi laptop. Y sus juegos y sus palabras resuenan en mi cabeza, y mis pensamientos en un documento de block de notas que probablemente nadie leerá.
27/9/09
Noches de insomnio
La primera vez que decidí no dormir fue una noche en que mi madre salió con su novio, cuando aún no vivía con nosotros, hace poco más de cuatro años. Pasé hasta las 3 de la mañana escribiendo en el techo de la casa, y luego hasta las 8 en la computadora. Descubrí que un par de mis contactos dormían solo de día, y pensé que sería genial vivir así; sola y de noche. Prácticamente no dormí en dos meses, y fue una de las mejores épocas de mi vida. Luego descubrí lo que era el insomnio... eso ya no era divertido, aunque fue cuando escribí uno de mis mejores poemas y creé cierta obsesión con el tiempo que desde entonces no me deja en paz. Fue también por ese tiempo cuando conocí a alguien que aún ahora me roba el sueño. Entonces jamás se me hubiera ocurrido que algún día me haría falta mi insomnio. Lo extraño, y sé que suena ilógico (yo así lo creería, si no fuera yo). Hay dos noches en particular que recuerdo, a parte de la primera. Una, en la que me quedé a tomar vía msn con un amigo, tenía cigarros de sobra y alcohol suficiente. Fue cuando pensé más seriamente en comprarme una camioneta e irme a vagar por el mundo. La otra noche, fue una de las veces que cierta persona que no me deja dormir, regresó a mi vida (para irse después, pero esa es otra historia). Son muchas las canciones que me han acompañado en mis noches de insomnio, pero son solo dos las que son capaces de mantenerme despierta más de 24 horas seguidas.
25/8/09
29/7/09
La canción más hermosa del mundo
Esta canción me trae recuerdos, y varios meses después de que Él se ha esfumado, aún tiene la capacidad de hacerme llorar.
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