Dolía cuando la gente que odiaba (y me odiaba) decía cosas para insultarme. Pero nunca dolió más allá de la piel y la sangre. Y sí, duele, cuando un casi desconocido grita cosas que sabe que hieren. Pero es peor, mucho peor, cuando es un amigo el que lo hace. Él, que sí sabe qué es lo que te hiere. Cómo, dónde y porqué te hiere. Y hiere en el alma. Eso sí que duele. Pero, ¿Qué hace uno en estos casos? ¿Debo dar la vuelta y caminar adelante como siempre he hecho? No lo sé, tú dime. Lo malo al caso es que me he cansado de huir. Me he cansado de los contactos de msn que jamás pasan de ser direcciones de correo. Borrables. Sustituibles. Intercambiables. Vacías.
Me pregunto si algún día tendré el valor para descargar mi dolor directamente en la ventana de msn... me pregunto si algún día seré capaz de tener amigos normales...
Me pregunto si algún día tendré el valor para descargar mi dolor directamente en la ventana de msn... me pregunto si algún día seré capaz de tener amigos normales...


