3/2/10

El tiempo

"El tiempo es un viento suave que suele volverse aironazo:
Huracán que topa y tupe todo a su paso”
José Quintero


El olvido es la negación del pasado, esconder al mundo y a uno mismo, eso, que el tiempo volvió insignificante. ¿Qué se olvida?, sino lo que no deja marca en el alma. O peor aún, ¿cómo olvidar esas marcas que se quedan, y no queremos? ¿Cómo evitar que el viento arrastre esas de las que nos hemos enamorado? Esas marcas de las que tememos desprendernos pero que el tiempo, sin avisar, convierte en archivo muerto, hasta el día en que otro viento levanta el polvo, y nos obliga a ver que todo eso que olvidamos, sí valía la pena ser recordado. Y es eso lo que nos hace preguntarnos: “¿cuántas cosas más habré olvidado que sí valían la pena?”



Escribí esto hace más o menos un año como tarea para la escuela... en realidad el mismo día que dejé la enap. Supongo que el enojo que me causó me hizo pensar que no valía la pena, y olvidé que lo había escrito.

Si a alguien le interesa leer al autor de la frase al principio, siéntase libre de pedirme sus libros por MSN.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno quizá sea un poco académico en mi comentario: Muchos de las cosas que olvidamos no lo decidimos conscientemente sino mediante el mecanismo de defensa freudiano llamado represión y también el de negación. El asunto del tiempo me gusta, de hecho tuve práctica psicológica con él: El tiempo, cosa misteriosa, no hay forma de pararlo ni de acelerarlo, ¿o si? En ocasiones se desea que el tiempo no pase y detenerlo congelando instantes de la vida que se consideran gratos, otras veces se desea pasen de inmediatos los instantes en los que se atraviesan situaciones difíciles o incómodas y a veces se quisiera poder retrocederlo para enmendar aquellos episodios de la vida donde se halla actuado incorrectamente. Todo ello hace pensar que el tiempo no es constante en la memoria, se expande y se contrae concentrándose en instantes concretos, si bien el hombre ha establecido unidades de tiempo para guiarse en su quehacer diario; así el cuerpo humano tiene un funcionamiento en ciclos a los que se ha acostumbrado el organismo. La idea de que el tiempo pasa está muy arraigada al ser humano, el cual está acostumbrado a dividir el tiempo en pasado, presente y futuro; presumiendo que lo que sucede entre estos tres estadios es el inexorable fluir de los segundos. Para algunos físicos y filósofos estos estados no pueden definirse con exactitud, para algunos de ellos dichos estadios son ilusiones, al universo es estático y en realidad el tiempo no existe. Sólo queda claro que si no se es capaz de definir el tiempo con precisión difícilmente puede asegurarse que el tiempo pase...

“Reloj métete en tu camino,
porque mi vida se apaga,
ella es la estrella que alumbra mi ser,
yo sin su amor no soy nada.
Detén el tiempo en tus manos,
haz esta noche perpetua,
para que nunca se vaya de mí,
para que nunca amanezca”

Carolina Dz dijo...

No todo lo que intentamos olvidar vale la pena recordarlo... Si yo recordara muy a menudo, hubiera cometido más de un delito...