Yo no pido que me perdones. Y aunque no lo creas tengo mucho que perdonarte. No te dare explicaciones, no tratare de convencerte de no odiarme. Al fial el que se arruina el higado eres tú y no yo. Te diré que en algún momento me dolió que no vinieras. Los primeros meses te esperaba en la puerta de mi casa, trataba de recordarte de buena manera, de recordar todo lo tuyo. Alguna vez pensé en escribirte, saber qué fue de tu vida. Pero uno se cansa, y ya son más de tres años de todo esto. Tuviste tus oportunidades, tuve las mías y los dos actuamos a veces incoherentemente, infantilmente. Los dos tenemos razones para odiarnos, razones para estar enojados. Lo que no veo es una razón para pedirte perdón, para volver a tí y pedirte que me perdones, decirte que me perdones. Ya no, nunca más. Al final me harté de buscarte, de quererte y no tenerte. Me cansé de esperar tus llamadas, tus mensajes, de buscarte entre la gente, de ir a los lugares que frecuentabas y buscarte. Me cansé de ti. Estoy harta de ti. Yo no te odio, nunca te odié. Francamente no espero de ti la sensatez de dejar todo esto ir, pero te lo pido. Déjame ir, no me escribas más, no me busques más. No vale ya la pena. No vale la pena seguir pensando que todo podría haber estado bien, no vale la pena seguir esperandote en la puerta de mi casa como si siguiera siendo la niña estúpida que conociste. No eres tú mi principe azul, esos no existen. Exisitimos humanos que se equivocan. Y me equivoqué al pensar que tú eras mi principe azul. Te quiero fuera de mi vida ahora. Te quiero fuera de mi mente, fuera de todas mis listas de gente, de contactos. Quiero no volver a escuchar/leer tu nombre en mi vida. Quiero que te marches y no dejes ninguna huella. Quiero que me dejes ser feliz. Tendré mi casa blanca, mis dos hijos y mi perro. Tú ya no estás en ese sueño. Nunca lo estuviste...
Jamás te amaré como lo amo a él. Jamás me amarás como él me ama.
Jamás te amaré como lo amo a él. Jamás me amarás como él me ama.

2 comentarios:
Que buen valance pero ahi esta huella el pasado y el presente: el pasado tubo su valor emocional y el presente tiene ese valor, lo mas importante eres tu y la determinacion que tomaras: el YO equilibrado. muy bueno tefelicito
Se aprende del pasado, de los errores cometidos y eso nos hace aprender a no cometerlos en el futuro y valorar lo que se nos presenta.
Saludos!
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