Han sido varias las veces que he dicho que "cambiaré mi vida". Más de las que tengo memoria para recordar. Han sido también muchas las veces que he dicho haber conocido a alguien que "cambiará mi vida", que "recordaré por siempre", que "jamás se alejará de mi". El pasar de los años me ha probado muchas veces que no es así. Que la gente traiciona y pocas veces tiene lo suficiente para marcar la vida de alguien. Es curiosa la forma en que la emoción, en este caso la del primer encuentro, nos hace ver la vida diferente. Hoy necesito encontrar un cuaderno viejo para recordar gente que en realidad nunca fue importante, pero que algo en el universo me hizo pensar que sería algo que jamás olvidaría. Es tal vez mi falta de paciencia lo que me hace pensar, o imaginar, que algo durará para siempre; De esa forma se anula la ansiedad de saber cómo será el final del cuento. Podría sonar hasta cierto punto romántico. A mi se me antoja ingenuo. Infantil y de cierta forma caprichoso. No puedo tampoco contar las veces que dije que no volvería a escribir su nombre ni en su nombre. Y a decir verdad no he roto aún ese juramento. Sin embargo tampoco puedo negar que es él quien me hace buscar con desesperación pluma y papel para escribir las ideas sin rumbo ni sentido que pasan por mi mente. Podría ser mi miedo a olvidar lo que me hace guardar cosas sin valor que a pesar de tener un fin práctico, me hieren cuando los veo. O el ligar personas a las canciones, y poner siempre el shuffle de winamp para que de vez en cuando, y como sin querer, algo me obligue a recordar gente que a pesar de haber sido olvidada cambió mi vida y dejó su marca de una u otra forma. Pero aún no ha implosionado el universo, y sigo tomando café, yendo a coyoacán los fines de semana, fumando más de lo que debería y perdiendo el tiempo cuando debería estar trabajando. Y sí, aunque me cueste trabajo admitirlo y a pesar de ya no sentir nada por él, sigue siendo su mirada la que me atormenta cuando, como sin querer, mis dedos caen sobre el teclado y comienzan a escribir.
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3 comentarios:
si, estoy pasando por lo mismo, leiste Extrañar en mi blog? Me transmitiste lo mismo que senti al escribirla con tu ultima entrada.
Ya no siento nada por ella pero hay cosas que no puedo olvidar y que vuelven cada vez que me siento solo, es como una compañera virtual e inspiradora aunque tiene ya tiempo que no la amo.
extrañar = amor bizarro? Podría ser, solo que he aprendido de la manera difícil que el amor no es un sentimiento, ni siquiera una sensación va mas allá, es mas bien como una enfermedad y lo que ella me provoca es una adicción aunque... se parecen.
Uhhh cuanta nostalgia... e indecisión?
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